Armonizador Áurico · Agua de Canela
Para que sientas la calidez de la abuncia. En esta bruma, se conjugan: Sol y Luna integrándose, Mercurio despejando el ruido, Venus trayendo el placer de estar en el propio cuerpo, Júpiter expandiendo todo hacia arriba. La canela enciende. La amapola da permiso. El cardamomo ancla en el presente. El resultado no es calma ni activación — es algo más precioso: presencia, ese estado donde estás entera en este momento exacto.
El agua de canela para recordar que sos abundancia.
Los botánicos
Canela -Cálida, envolvente, activa — un aroma que enciende algo adentro y lo sostiene. Es una de las especias más antiguas del mundo: presente en textos chinos del 2700 a.C.
En la base alquímica de esta variante maceraron tres especias de historia larga: canela, anís y cardamomo — tres plantas que en el perfume, la medicina y el ritual han compartido siempre el territorio del calor que protege y el aroma que abre. El aceite esencial de canela enriquece esa base con la intensidad que solo los esenciales pueden dar.
La canela en la tradición simbólica y aromaterápica se la asocia con la protección, la vitalidad y el fuego interior. El anís aporta apertura — la capacidad de soltar la contracción y respirar más hondo. El cardamomo suma una nota de calidez sensual.
Esencias Florales del jardín de Lá (método Bach) Preparadas por Lo´ con las flores de su propio jardín siguiendo el método de Edward Bach — no son extractos ni aceites, son la impronta vibracional de la flor. Nos aportan la energía sutil y el perfil energético que interactua con nuestra campo vibracional.
Caléndula: apertura del corazón, calidez, conexión con el propio centro. Amapola: el permiso de soltar — la rendición suave, el descanso como acto consciente, aleja el dolor. Diente de León: flexibilidad emocional, fluidez, la soltura de quien suelta la tensión acumulada.
Astroherbolaria Sol · Luna · Júpiter · Mercurio · Venus
La canela y la caléndula son plantas solares — dos veces el Sol en esta fórmula. En la tradición de Culpeper, las plantas del Sol sostienen el fuego interior cuando amenaza apagarse: calor, vitalidad, la confianza que no devuelve estar en presencia.
La amapola lleva la Luna: los ciclos, lo inconsciente, el permiso de descansar. Sol y Luna en la misma fórmula no se contradicen — se integran. La luz y la sombra, la acción y el reposo.
El anís pertenece a Mercurio: clarificante, propicia la apertura, el movimiento del aire que despeja. El cardamomo a Venus: calidez sensorial, el placer como inteligencia del cuerpo. El diente de León trae Júpiter: expansión, optimismo, abundancia.
Cinco regencias actuando en sinergia. Una composición para integrar el fuego y el descanso, la presencia y la soltura.
Modo de Uso Cerrar los ojos. Rociar sobre la cabeza y los hombros. Respirar profundo. Ideal para la transición tarde-noche o cualquier momento que pida calor y presencia. Sobre almohada, ropa y ambiente. Como perfume corporal: prueba de tolerancia previa.
Composición: Base alquímica con macerados de canela, anís y cardamomo · Aceite esencial de canela · Esencias florales de amapola, caléndula y diente de León -método Bach, flores orgánicas del jardín de Lá-
Presentación: Envase de aluminio 150 ml, con válvula spray. Recargable y reciclable.
No tires tu envase lo recargamos en Lá-